En Liquid Thinking encaramos el diseño de experiencias de una manera holística. Vamos más allá de los procesos y los protocolos de servicio para evaluar los mensajes que se quieren transmitir, las sensaciones que deseamos tengan los clientes y los espacios donde queremos interactuar con ellos. Solo un acercamiento integral va a lograr exhibir resultados tangibles y diferenciales.

EXPERIENCIA EMOCIONAL

EXPERIENCIA SENSORIAL

EXPERIENCIA DE SERVICIO

El modelo de Arquitectura de experiencia
se compone de 3 grandes fases

FASE 1: ESTRUCTURA DE CIMIENTOS

Identificamos el norte del proyecto, qué tipo de experiencia es la experiencia ideal de cada cliente. Buscamos contar con un conocimiento profundo del comprador y miramos hacia afuera para buscar referentes mundiales en la industria bancaria para identificar tendencias y modelos disruptivos que inspiren el proyecto.

FASE 2: EVALUACIÓN DE LA EXPERIENCIA

Con un objetivo definido, estudiamos cualitativamente y cuantitativamente las experiencias de los clientes. Combinando el conocimiento de los agentes internos clave con una mirada externa fresca, mapeamos las experiencias e identificamos los distintos puntos de contacto y cómo estos son evaluados por el usuario.

FASE 3: REDISEÑO DE EXPERIENCIAS

Con las áreas de oportunidad evidenciadas iniciamos un acercamiento bajo la metodología SCAMPER (Sustituir, Combinar, Adaptar, Modificar, Poner en otro uso, Eliminar, Reversar) para rediseñar la experiencia mediante sus puntos de contacto, nuevos roles y pautas de servicio.